¿Buscas playa, aventura o lugares poco conocidos para escapar de la multitud? El norte de Mallorca es esa parte de la isla que sorprende incluso a quienes llevan años recorriéndola. Aquí no hay un solo tipo de viajero ni una única forma de disfrutar: familias que quieren comodidad se cruzan con senderistas buscando calas apartadas, y cada vuelta de la carretera promete paisajes que se sienten nuevos. Tanto si vienes por primera vez como si quieres descubrir algo distinto, esta zona ofrece el equilibrio perfecto entre lo inesperado y lo disfrutable.
En este artículo encontrarás opciones para todos los gustos y planes. Seleccionamos las playas del norte de Mallorca que mezclan comodidad y entornos familiares, junto a esas calas a las que solo llegan los que buscan un poco más.
La geografía única del Norte de Mallorca
Entender por qué esta costa resulta tan magnética implica mirar hacia arriba antes que al mar. El norte de la isla es el escenario de un choque geológico dramático. Aquí, la columna vertebral de Mallorca, la Serra de Tramuntana —declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO—, se precipita de forma abrupta sobre el Mediterráneo. No hay transiciones suaves, sino paredes verticales de piedra caliza sobre el mar.
Esta orografía accidentada es la responsable directa del carácter salvaje de la zona. Durante milenios, la erosión del viento y la fuerza del mar han esculpido el litoral, creando entrantes profundos y desembocaduras de torrentes que rompen la muralla de roca. Es precisamente esta geología la que da forma a la inmensa variedad de playas del norte de Mallorca. No encontrarás aquí una costa monótona; el paisaje cambia radicalmente en pocos kilómetros, alternando entre bahías resguardadas por altos acantilados y lenguas de arena que se abren paso entre pinares y dunas.
El contraste visual es potente: el gris y el ocre de la roca calcárea conviven con el verde intenso de los pinos que, en muchas ocasiones, tocan el agua. Este relieve también influye en la luz y en los colores del mar, que adquieren matices de azul profundo y esmeralda debido a la profundidad repentina de los fondos marinos y a las praderas de posidonia que prosperan bajo la superficie.
El top 15 de la costa Norte
Para guiarte en este recorrido, nuestra lista es un itinerario por las que consideramos las mejores playas del norte de Mallorca. No es un ranking, sino una cuidada colección de 15 lugares con carácter, cada uno elegido por un rasgo distintivo que lo hace especial. Desde arenales extensos y accesibles hasta calas rocosas que exigen una caminata como peaje, prepárate para descubrir la diversidad de esta costa, rincón a rincón, a través de sus escenarios más singulares.
1. Cala Tuent
A los pies del Puig Major, la cima más alta de la isla, se abre paso Cala Tuent, la joya escondida y majestuosa de la Serra de Tramuntana. Ubicada en el municipio de Escorca, esta es una de las más remotas calas del norte de Mallorca, y su relativo aislamiento es precisamente lo que le confiere un ambiente rústico y sereno inigualable. Se puede acceder a ella por carretera, siguiendo la ruta hacia Sa Calobra, o en barco desde el Port de Sóller, una travesía que revela la espectacularidad de la costa. Su playa de cantos rodados y aguas cristalinas, flanqueada por un denso pinar, es el escenario perfecto para un plan de desconexión total. Es ideal para nadadores y aficionados al snorkel que buscan explorar fondos marinos rocosos llenos de vida. Para completar el día, se puede explorar la cercana torre de defensa o disfrutar de la gastronomía local en el restaurante que se asoma a la cala, convirtiendo la visita en una experiencia completa de naturaleza y calma.
2. Cala Figuera (Pollensa)
En la península de Formentor, Cala Figuera se revela como un santuario de naturaleza pura para quienes buscan una experiencia auténtica. Esta playa salvaje, ubicada en el municipio de Pollensa, carece por completo de servicios, lo que preserva su carácter intacto y virgen. El acceso principal se realiza a pie a través de un sendero que parte de la carretera Ma-2210, convirtiéndola en un destino predilecto para los amantes del senderismo que ven la caminata como parte de la aventura. Es el plan perfecto para aventureros y parejas que desean un día de playa tranquilo, lejos de las multitudes. Cerca de allí, se puede continuar la ruta hacia el faro de Formentor o explorar otras pequeñas calas de la zona, haciendo de la excursión una inmersión completa en el paisaje más agreste del norte de la isla.
3. Torrent de Pareis (Sa Calobra)
Considerado una auténtica obra maestra geológica, el Torrent de Pareis ofrece uno de los paisajes más sobrecogedores de Mallorca. Ubicado en el corazón de la Serra de Tramuntana, en el término de Escorca, este lugar no es una playa convencional, sino la desembocadura de un impresionante cañón que se abre al mar. El acceso se realiza llegando al puerto de Sa Calobra, ya sea en coche por una sinuosa carretera o en barco desde el Port de Sóller, para luego continuar a pie. La experiencia sonora y visual al caminar entre las monumentales paredes de roca pulida por el agua es única, culminando en una pequeña cala de cantos rodados y aguas turquesas. Es el plan perfecto para los amantes de la fotografía y la naturaleza en estado puro que buscan un escenario dramático. La mejor época para visitarlo es en primavera o principios de verano, cuando el caudal del torrente es bajo y el mar está en calma. Cerca, el núcleo de Sa Calobra ofrece restaurantes y un punto de partida para excursiones marítimas que permiten admirar la grandiosidad de los acantilados desde el mar.
4. Platja de Formentor (Pollença)
La Platja de Formentor es el clásico elegante y familiar por excelencia, un arenal que combina belleza natural con una comodidad excepcional. Situada en la bahía de Pollensa, su acceso es sencillo tanto en coche como en transporte público o barco, lo que la convierte en una opción muy popular. Su principal característica es el extenso pinar que llega casi hasta la orilla, ofreciendo generosas sombras naturales, un lujo en los días más calurosos del verano. Esta playa es perfecta para familias y para quienes buscan un día de relax con todos los servicios a mano, incluyendo restaurantes y alquiler de hamacas. El trasfondo del histórico Hotel Formentor le añade un aura de sofisticación. Además de disfrutar de sus aguas tranquilas, se pueden practicar deportes acuáticos o tomar el ferry hasta el Port de Pollença para explorar su animado paseo marítimo.
5. Cala Barques (Cala Sant Vicenç)
Cala Barques es el rincón de pescadores dentro del núcleo de Cala Sant Vicenç, en Pollensa. Esta cala, junto a su gemela Cala Clara, ofrece una atmósfera marinera auténtica y un fácil acceso desde el pequeño pueblo. Es el plan perfecto para familias que buscan un día de playa sin complicaciones, combinando la comodidad de tener un núcleo urbano cercano con la belleza de unas aguas transparentes. Su fondo de arena y rocas la convierte en un lugar ideal para una primera inmersión en el mundo del snorkel, permitiendo a los más pequeños descubrir la vida marina sin alejarse de la orilla. Alrededor, el propio pueblo de Cala Sant Vicenç ofrece restaurantes con vistas al mar y es un excelente punto de partida para explorar las otras calas de la zona o visitar las cercanas cuevas prehistóricas de l’Alzinaret.
6. Cala Bóquer
Para los que buscan la aventura náutica y el silencio absoluto, Cala Bóquer es el destino ideal. Ubicada al final del valle de Bóquer, cerca del Port de Pollença, su acceso es exclusivamente a pie a través de una ruta de senderismo de unos 45 minutos o por mar. Esta exclusividad garantiza una tranquilidad difícil de encontrar. La cala, de cantos rodados, es un refugio para quienes llegan en kayak o pádel surf desde el puerto, encontrando un oasis de paz. Es el plan perfecto para deportistas, parejas y grupos de amigos que quieren combinar ejercicio con un día de playa en un entorno virgen. Su entorno es puramente natural, por lo que el único plan cercano es disfrutar del paisaje, la soledad y las aguas cristalinas, a menudo en compañía de las cabras que habitan la zona.
7. Platja de Muro (Sector 4: Es Comú)
Como contrapunto a las calas rocosas de la Tramuntana, el sector Es Comú de la Platja de Muro ofrece la estampa de una arena fina e infinita. Ubicada entre Can Picafort y el Port d'Alcúdia, esta zona de la playa es la más virgen y tranquila, ya que forma parte del Parque Natural de S'Albufera. El acceso es sencillo, con aparcamientos cercanos desde los que se camina unos minutos entre pinares. Su principal característica son sus aguas turquesas y poco profundas, que la convierten en un paraíso seguro para familias con niños pequeños. Es el plan perfecto para quienes disfrutan de largos paseos por la orilla, juegos en la arena y un ambiente relajado. Los planes alrededor son inagotables: desde visitar el Parque Natural hasta disfrutar de la amplia oferta de ocio y restauración de los núcleos turísticos cercanos.
8. Cala Agulla (Capdepera)
Cala Agulla irradia una energía joven y vibrante, combinando un espectacular entorno natural con una atmósfera animada. Situada cerca de Capdepera, esta amplia playa de arena fina está rodeada por un denso bosque de pinos que forma parte de un Área Natural de Especial Interés. Su fácil acceso en coche y la disponibilidad de servicios como chiringuitos, socorristas y alquiler de material náutico la convierten en una de las mejores playas del norte de Mallorca para un público dinámico. Es perfecta para grupos de amigos y gente joven que busca combinar un día de sol y playa con actividades deportivas y ocio. Para complementar el día, se puede visitar el cercano pueblo medieval de Capdepera y su castillo, o explorar la vecina y más tranquila Cala Moltó.
9. Cala Deià
Cala Deià es la postal artística y bohemia de la costa mallorquina. A los pies del pintoresco pueblo de Deià, esta pequeña cala de cantos rodados ha sido históricamente un lugar de encuentro para artistas y escritores, y ese encanto perdura. El acceso se realiza por una estrecha carretera desde el pueblo o a pie, lo que contribuye a su atmósfera exclusiva. Su seña de identidad son los "escars" o casetas varadero excavadas en la roca y el ambiente rústico de su pequeño restaurante de pescado fresco. Es el plan perfecto para quienes buscan una experiencia auténtica, un baño refrescante en aguas claras y la posibilidad de codearse con el espíritu creativo de la isla. El plan perfecto es combinar la visita a la cala con un paseo por las calles empedradas de Deià, uno de los pueblos más bonitos de España.
10. Cala Estellencs
Cala Estellencs es un pequeño puerto de refugio que condensa la esencia marinera más pura de la Tramuntana. Ubicada bajo el pueblo de Estellencs, esta cala destaca por sus peculiares "escars" (casetas varadero) y su lecho de piedra de tonalidad rojiza. El acceso se realiza por una pequeña carretera que desciende desde el pueblo. Su principal atractivo es su autenticidad y las aguas cristalinas, ideales para el avistamiento de fauna marina, lo que la convierte en un lugar excelente para el snorkel y el buceo. Debido a que está formada por rocas y cantos rodados, es más un lugar para un baño refrescante que para pasar el día tumbado. Después del baño, una visita al pueblo de Estellencs para disfrutar de sus vistas y su tranquilidad es el complemento ideal.
11. Platja d'Alcúdia
Sinónimo de comodidad y servicios de calidad, la Platja d'Alcúdia es el destino ideal para quienes lo quieren todo a mano. Este extenso arenal, reconocido con la Bandera Azul, se extiende a lo largo de la bahía de Alcúdia y cuenta con una infraestructura turística de primer nivel. Su acceso es extremadamente sencillo desde cualquier punto del Port d'Alcúdia. La playa destaca por su arena blanca y fina y sus aguas tranquilas y poco profundas, perfectas para la seguridad de toda la familia. Perfecta para familias y para los amantes de los deportes náuticos organizados, con una oferta que va desde el windsurf hasta el esquí acuático. Como complemento, se puede explorar la ciudad amurallada de Alcúdia, visitar su mercado o disfrutar de la infinita oferta de restaurantes y tiendas del paseo marítimo.
12. Cala Murta
Escondida en la península de Formentor, Cala Murta es un remanso de paz donde los olivos centenarios conocen el mar. Esta pequeña cala de cantos rodados, menos conocida que sus vecinas, es propiedad de la Fundación Illes Balears y el acceso requiere una agradable caminata de unos 20 minutos desde la zona de aparcamiento. Este paseo entre un bosque de encinas y olivos es parte fundamental de la experiencia y garantiza su tranquilidad. La cala, protegida del viento, ofrece aguas increíblemente transparentes, perfectas para el snorkel. El mejor plan para excursionistas y amantes de la naturaleza que buscan un rincón virgen y silencioso. No hay servicios, por lo que el plan es llevar todo lo necesario y simplemente desconectar en un entorno privilegiado.
13. Cala Molins (Cala Sant Vicenç)
Dentro del conjunto de Cala Sant Vicenç, Cala Molins destaca por ser una cala de arena protegida y por un secreto que atrae a los más aventureros. Su fácil acceso desde el pueblo y su fondo arenoso la hacen muy popular entre familias, pero su verdadero gancho está bajo el agua. Para los buceadores avanzados, la proximidad de la Cueva del Tabaco ofrece una de las inmersiones más interesantes de la zona. Para el resto de los mortales, es una cala cómoda, resguardada de las olas y con aguas claras perfectas para un baño relajado. Es ideal para un plan mixto: familias que buscan comodidad en la orilla y buceadores que desean explorar las profundidades. Al estar en un núcleo urbano, cuenta con restaurantes y servicios cercanos, lo que permite combinar fácilmente un día de playa con una buena comida con vistas al mar.
14. Cala d’Ets Trencadors (Colònia de Sant Pere)
Cala d’Ets Trencadors es el secreto mejor guardado por los locales de la Colònia de Sant Pere. Esta playa semiurbana, ubicada en la bahía de Alcúdia pero alejada de los grandes centros turísticos, ofrece una atmósfera genuinamente mallorquina. Se accede fácilmente a pie desde el pueblo. Su encanto reside en cómo se funde con el espacio natural circundante, manteniendo un ambiente tranquilo y familiar, incluso en pleno verano. Es el plan perfecto para quienes desean escapar de las zonas más turísticas y experimentar un día de playa como un residente más, en un entorno de dunas y vegetación autóctona. El plan se completa con un paseo por el tranquilo puerto deportivo de la Colònia de Sant Pere y una cena en uno de sus restaurantes con vistas al atardecer sobre la bahía.
15. Cala Sa Nau (Felanitx/Este)
Aunque geográficamente marca la transición hacia la costa de levante, incluimos Cala Sa Nau como el fin de trayecto perfecto a nuestro recorrido por el norte, un espectacular escenario cinematográfico. Ubicada en el municipio de Felanitx, esta pequeña y sinuosa cala en forma de 'S' es la desembocadura de un torrente, rodeada de acantilados blancos y pinares. El acceso es sencillo en coche, con un parking cercano. Su belleza de postal y sus aguas turquesas la han convertido en un lugar muy popular, con un ambiente sofisticado gracias al concepto de beach club que allí se ha instalado. Es el plan ideal para quienes buscan una playa bonita donde ver y ser visto, disfrutando de buena música y cócteles. El plan cercano puede ser explorar otras calas del litoral de Felanitx, como Cala Mitjana, o visitar el encantador puerto de Portocolom.
Consejos para Recorrer la Costa Norte
Planificar tu ruta por la costa norte de Mallorca requiere considerar algunos aspectos logísticos clave para que tu experiencia sea perfecta.
El transporte es el primer punto a tener en cuenta. Alquilar un coche te dará la máxima flexibilidad para explorar calas remotas, pero ten en cuenta que las carreteras de la Serra de Tramuntana son estrechas y sinuosas. Si prefieres no conducir, el transporte público conecta los pueblos principales, y desde puertos como el de Sóller o Alcúdia salen barcos que ofrecen una perspectiva diferente y acceso a lugares como Sa Calobra.
El aparcamiento puede ser un desafío, especialmente en julio y agosto. En las calas más populares, los estacionamientos son limitados y a menudo de pago, por lo que madrugar es la mejor estrategia para asegurarte un sitio. Para las playas que requieren una caminata, lleva calzado adecuado, agua abundante y protección solar, ya que muchas carecen de servicios.
Finalmente, recuerda que gran parte de esta costa forma parte del Paraje Natural de la Serra de Tramuntana, Patrimonio de la Humanidad. Esto implica un respeto escrupuloso por el entorno: no dejes basura, no hagas fuego, respeta la flora y la fauna locales y sigue los senderos señalizados. La conservación de estos parajes depende de todos.
Confort y Exclusividad en el Norte de Mallorca
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