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El Mediterráneo es luz. Es placer. Es cultura. Es gente. Es todo lo que uno puede desear. Es mucho más.
Bahía de Alcudia
La Bahía de Alcudia es la playa de mayor extensión de las Islas Baleares ya que cuenta con una longitud de 17 kilómetros. Ubicada en el noroeste de Mallorca, alberga las zonas de Ca’n Picafort, Playa de Muro y Alcudia. Recorriendo la bahía descubriremos áreas de gran belleza escénica como el Mal Pas, la ermita de La Victoria, la Isla de Alcanada o el Parque Natural de la Albufera. Sin lugar a dudas, un entorno excepcional para disfrutar de unas estupendas vacaciones.
Calvià
El municipio de Calviá, formado por 145 km2, se sitúa en la parte occidental de la isla de Mallorca. Por su especial y atractiva configuración geográfica es una de las zonas más visitadas de la costa mallorquina. Está bordeado por 26 preciosas playas, cada una con características singulares, y su interior refleja la belleza que hace único su paisaje.
Capdepera
El municipio de Capdepera está situado en el extremo nororiental de Mallorca, en la comarca de Levante. Capdepera ofrece un gran número de playas y calas de las más bellas del levante mallorquín. Los núcleos de Cala Ratjada, Cala Mesquida, Canyamel y Font de Sa Cala son enclaves turísticos de primer orden. Posee dos zonas de gran valor natural y paisajístico que figuran en el catálogo de Áreas Naturales de especial interés: el valle de Sa Mesquida que llega a las playas del mismo nombre en el que se encuentra uno de los cordones dunares litorales más importantes de la isla conocido como “Munt Gros” y el valle de Canyamel, por donde circula un torrente homónimo y que llega hasta las playas de Canyamel, desde las que se divisa la entrada a las Cuevas de Artá. La visita a las Cuevas de Artá puede aprovecharse para conocer más a fondo esta zona de la isla.
Ciutadella
Ciutadella de Menorca, con sus 27.000 habitantes se enorgullece de haber sido la capital de la isla desde la época musulmana hasta el s. XVIII, y que sólo perdió su capitalidad por decreto de invasores. Este carácter aristocrático está presente en la singular belleza de la ciudad y en los títulos nobiliarios que ostenta. Gran cantidad de casas-palacio y las nobles tradiciones acentúan aún más su carácter y alto rango. Toda la ciudad ha sido declarada Monumento Histórico Artístico Nacional, y sus fiestas se consideran de excepcional interés cultural, sobre todo la de San Juan, cuando se produce el Jaleo, impresionante exhibición con juegos ecuestres de origen medieval. Los aristocráticos jinetes ataviados en calzón corto, frac, sombrero de picos y espada, cruzan entre la multitud, con sus caballos encabritados, al son de la música tradicional. Ciudadella presenta una auténtica atmósfera mediterránea, y los cálidos y rojizos colores que decoran sus fachadas recuerdan a la estética veneciana. Su apretado casco antiguo, donde se suceden numerosos edificios de origen musulmán y medieval, bien merece ser admirado.
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