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El término municipal de Ciutadella, el de mayor extensión de la isla, es generoso en calas. Existen grandes diferencias entre las playas del norte y las de sur o del oeste. En las del norte, el entorno es más rocoso, tienen menos vegetación alta, la arena es más gruesa y oscura, lo cual hace que el agua se oscurezca. En el sur o la parte del oeste, la vegetación es más abundante y alta, es menos rocoso y la arena es fina y blanca, por lo cual las aguas son de color turquesa y transparentes. El norte de Menorca normalmente está más castigado por el viento, en cambio, en el sur y el oeste las aguas tienen tendencia a estar más calmadas y son más cálidas. El conjunto de la naturaleza de las calas vírgenes es digno de visitar. La mejor manera de visitarlas es a pie o en bicicleta, ya que los caminos de acceso son rurales, estrechos y sin asfalto en muchos tramos.
Cala’n Blanes. Es una cala muy resguardada del mar y se puede llegar a ella desde Ciutadella por la carretera de la costa (o de la farola) o también por la carretera interior, llamada de Cala'n Blanes, ahora más ancha y moderna.
Cales Piques. Este entrante está formado por dos estrechas y pintorescas calas de altos riscos y aguas profundas, acabadas en pequeñas playas de arena gruesa. Su pequeño barranco de acceso es también interesante por su especial configuración. Dista de Ciutadella cerca de 3,5 Km. yendo por la carretera de Cala'n Blanes, pasando por la urbanización vecina de Los Delfines.
Cala’n Forcat. Esta cala que mira hacia el sur es de dimensiones reducidas y está formada por preciosas calitas de roca rematadas con un poco de arena en su fondo. Está a 3 Km. de Ciutadella, utilizando la carretera interior de Cala´n Blanes.
Cala en Brut. Es un capricho de entrantes y salientes formados en la. Su bocana es más bien abierta pero las calitas que la subdividen le dan resguardos útiles para embarcaciones y el disfrute de los bañistas. Se llega desde Ciutadella por la carretera de Cala´n Blanes.
Sa caleta d’en Gorries. Pequeña cala de la costa de poniente, cercana a Ciutadella. Posee una torreta de planta circular que domina la entrada, llamada vulgarmente "Es Castellar". Rodeada de una pequeña muralla de piedra seca, esta torre es uno de los pocos vestigios británicos que se conservan en el término de Ciutadella. Fue edificada durante la última dominación británica, en el año 1799.
Santandria. Muy cerca de Ciutadella, encontramos esta pequeña cala de la costa de poniente, estrecha y cerrada. Conserva cuevas prehistóricas ocupadas en épocas pasadas por los romanos. Tranquila y poco urbanizada, mantiene un encanto propio y relajante.
Cala Blanca. Pequeña y bonita cala situada en la bahía de Ciutadella, alargada y por ello resguardada del oleaje, debe su nombre a la blanca tonalidad de la arena de su playa y a la transparencia a sus aguas. Recomendamos visitar "S'aigo dolça", un rincón arenoso situado a la derecha de la cala, al que se llega tomando un camino que bordea el mar.
Cala’n Bosc. Antes de llegar hasta el Cabo y Faro de Artrutx giramos hacia la izquierda para después llegar a esta coquetona cala, pasando por el lago de Cala'n Bosch. La cala de blanca arena y transparentes aguas tiene un centenar de metros de rompiente, pero es larga en cuanto a profundidad.
La Vall d’ Algaiarens. Playa aislada, virgen, muy bien conservada, de arena dorada fina, rodeada de montes cubiertos de pinos y matorrales que llegan hasta la costa, alejada de poblaciones, no cuenta con ningún tipo de servicio.
Son Saura. Es prácticamente una pequeña bahía virgen, bastante resguardada gracias a su forma semicircular. Está formada por dos espléndidas playas de arena blanca separadas por un reducido saliente cubierto de pinar.
Es talaier. Al este de las playas de Son Saura, se encuentra esta pequeña cala virgen que se adentra unos 200 m, bastante abierta al SE y dividida al fondo por dos calitas con su correspondiente playa de arena color beige-claro y aguas cristalinas. Detrás de ellas hay un magnífico pinar.
Macarella y macarelleta. Estas dos calas vecinas se encuentran en el suroeste de la isla. A Macarelleta se puede acceder desde Macarella andando a través de un camino que bordea el mar. Ambas calas son de arenas blancas muy finas y aguas limpias. Cerca de la playa de Macarella mana una fuente de agua dulce, que brota abundante y fresca durante todo el año. En los acantilados de ambas calas se abren numerosas cuevas artificiales prehistóricas, y en lo alto del promontorio situado entre Cala Macarelleta y el mar hay un reducto megalítico costero; se trata de un espacio abierto, inaccesible por tener acantilados por una parte y muralla por la otra.
Cala Morell. Cala Morell es una cala resguardada de los vientos del norte por los altos acantilados que la rodean y por una especie de brazo rocoso natural que cierra su bocana. La playa es pequeña, limpia y tranquila. El lado de poniente sirve como pequeño puerto deportivo para las embarcaciones de poca eslora, muy útil debido a que la costa Norte dispone de contadísimos refugios en caso de mal tiempo. Está situada al Norte de Ciutadella.
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